El Mundial avanza y queda menos para saber quién será el campeón. Con Chile ya eliminada, los octavos de final se están comportando dentro de lo esperado y sin sorpresas puesto que, a falta de tan sólo dos partidos, todos los ganadores de su grupo en la primera fase han pasado a los cuartos.

 

Estos octavos de final se han caracterizado por más emoción que buen juego. Apenas Colombia dejó claro que puede ser el candidato sorpresa por talento, pegada y esa estrella que ha aparecido llamada James Rodríguez que ha hecho olvidar del todo a un Falcao que se le pensaba insustituible. Sus 5 goles en 4 partidos lo convierten en el goleador del torneo y en el mejor jugador del mismo hasta este momento. Ya se habla de ofertas millonarias que están llegando a su equipo el Mónaco de la Liga Francesa.

 

Brasil eliminó con mucha fortuna a Chile. Y ahora se enfrentará al equipo que  fútbol más vistoso y alegre ha desarrollado. Ya los conocíamos bien de la fase de clasificación de la fase sudamericana pero incluso han mejorada esos registros los colombianos. A priori las apuestas siguen dando favoritos a los locales pero el fútbol es también las sorpresas y, por fútbol, hasta el día de hoy ha demostrado más Colombia que los cariocas.

 

A nivel de sorpresas la más llamativa (aun siendo relativa por haber sido primeros en su grupo) sería la de una Costa Rica imparable que ganó por penales en un feo partido a una mediocre Grecia tras el empate a 1 del tiempo regular). Parece complicado que vaya mucho más allá porque su rival ahora será una Holanda que eliminó con muchísima suerte a México. En el minuto 87 ganaban los aztecas y en sólo 5 minutos dos goles los dejaron fuera del mundial. No tuvo una buena imagen Holanda pero por jugadores parece muy favorita ante Costa Rica. Pero quizá las sorpresas puedan seguir llegando de los centroamericanos.

 

El gran partido de los cuartos de final va a ser, sin duda, un clásico del fútbol europeo, dos campeones del Mundo frente a frente. Por un lado Francia ha solventado con mucha facilidad sus partidos, incluido el de octavos ante una inocente Nigeria que regaló demasiado ante un muy sólido equipo galo. Por su lado Alemania no parece estar en demasiada buena forma y sólo ha destacado en su victoria contra una Portugal que quedó eliminado pronto, y luego decepcionó ante Argelia y Estados Unidos ganando en un mal partido. Argelia tuvo sus opciones y pudieron ganar el partido a pesar de que Alemania, como es lógico, tuvo más y mejores opciones pero poco concretas. Al final en la prorroga el cansancio hizo daño a los argelinos y los derrotaron por 2-1 con susto final por el gol africano en los últimos segundos. Como (casi) siempre, los resultados lógicos se acaban imponiendo.

 

A falta de la jornada de mañana de octavos, ¿saltará alguna sorpresa?.  Argentina ha estado muy mediocre pero no parece que Suiza pueda hacerles demasiado daño. Y, por otro lado, sería muy raro que una Bélgica que antes del mundial la llamaban como una de las posibles favoritas pero se ha quedado a medio camino, perdiese con los sólidos pero aún a falta del punto extra de madurez del que adolece los Estados Unidos.